martes 26 de mayo de 2009

Funerales sui generis



El funeral vikingo, una forma muy épica de irse para siempre


Siguiendo las sugerencias de alguno de los numerosísimos visitantes de "Pase de Séptima", abordaremos el curioso y a veces hasta jocoso tema de los funerales y situaciones anejas -velatorios, entierros et al- en el cine. Teniendo en cuenta que el tema de la muerte está prácticamente omnipresente en el séptimo arte (ya no hablemos del género de terror, tendente a plasmar las desgracias de la vida), tomaos esta escueta selección como un preludio a una teórica gran antología del viaje del hombre al otro lado. Esos ratos en los que nos acercamos a ese pequeño terruño donde hay alguien metido.


1. Dracula (1958)

La verdad es que los ingleses se metieron a medio mundo en el bolsillo con la nueva propuesta de cine de terror: en color (la sangre brillaba como nunca), bastante explícito sexualmente (vampiras ataviadas con un transparente negligé, vampiros atractivos haciendo gala de sus largos colmillos) y actores de gran calidad (Peter Cushing) trabajando sobre guiones trepidantes y nada superficiales. Drácula fue el segundo personaje que adaptó la Productora Hammer, después del monstruo de Frankenstein, y claro, hay entierros y desentierros varios. Recuerdo indeleble desde la primera vez que la vi es el impactante inserto de la mano de Van Helsing hendiendo el pecho de la pobre Lucy (Westenra, en la novela) con una afilada estaca. La sangre brota y el gran Terence Fisher mantiene el plano. La no-muerta grita y después calla. Y Peter Cushing se limpia la sangre del canto de la mano (momento que fue idea de Cushing fijo; era un actor muy detallista y se preocupaba siempre de este tipo de cosas. Fisher siempre se lo agradecía). En fin, que Van Helsing consigue enterrar de una vez por todas a la chica vampirizada.



Christopher Lee, el primer Drácula abiertamente lujurioso


2. The premature burial (1962)

De la Hammer a la AIP, la productora liderada por Roger Corman, que en aquellos años le dio por llevar a la pantalla las narraciones del genio de Boston. Como es normal, las versiones de Corman palidecen al lado del magisterio de Allan Poe, y a menudo saca cosas chuscas o pretenciosas. En este caso, sin embargo, el producto es, cuando menos, entretenido, contando con el protagonismo del gran Ray Milland. Corman se inspira en el ensayo-ficción de Poe para crear una historia de celos, traición, venganza y obsesión enfermiza (la del personaje de Milland, convencido de que va a ser enterrado vivo en cualquier momento, debido al estado catártico que le da la enfermedad que sufre). Es admirable el esfuerzo que dedica el protagonista para prevenir esa terrible tortura que representa despertar dentro de un ataúd sellado y enterrado.


Poe en colorines en los 1960s


3.Charade (1963)

La adorable Regina (Audrey Hepburn) asiste al funeral de su misterioso marido y se queda un poco sorprendida de lo que allí ve. Una serie de tipos de rostro patibulario se acercan de uno en uno al cadáver y comprueban, cada uno a su manera, que el fiambre lo es. La sorpresa de la chica roza la indignación y el espanto cuando uno de los individuos pincha el cuerpo inerte con un alfiler para verificar que el muerto no finge. Peter Joshua (contundente y encantador nombre para alguien tan encantador como Cary Grant) ayudará a la chica -en su propio beneficio- en la complicada trama de crimen y misterio, bien aderezada con comedia del más alto nivel, que Stanley Donen nos regaló. El director intentó repetir la fórmula de esta delicia de película un par de años después, con Arabesque, pero no le salió tan bien -aunque tampoco tan mal como se dice por ahí.



4. She wore a yellow ribbon (1949)

Una de las obras maestras de John Ford; de esas que cuando estás viendo te hacen pensar, con la lágrima en el borde del ojo: "esta es la mejor". Después, claro, ves que no, que cada vez que ves otra de las geniales del director piensas: "esta es la mejor". Pero bueno, que al caso. Complejo "western", del que mucha gente comenta que "tiene una gran fotografía, aunque la historia es floja". En fin. En este film tenemos una de las imperecederas escenas de cementerio: el capitán Brittles (John Wayne), veterano soldado al borde de la jubilación, acude otro día más junto a la modesta tumba donde descansa su mujer. Se sienta y habla con ella un rato. Dice cosas simples, le cuenta cómo le va. Es una escena de amor como pocas, con un ser vivo hablando con algo que ya no existe. ¿No? Puede que la mujer de Brittles no sea más que polvo ya (no sé si Ford leyó alguna vez a Quevedo), pero está claro que es polvo enamorado. Y John Wayne se luce, como es normal.

El capitán Brittles adecentando el lugar donde reposa su mujer


5. Macabre (1958)

William Castle fue un director que empezó en el cine de serie B (seriales et al) a mediados de los 1940s, siguió en los 50 con pelis de aventuras también baratas (y bastante aburridas o anodinas; malas, por lo general) y se convirtió a principios de los 60 en un director mini estrella, un Hitchcock de tercera categoría que, sin embargo, nos sirvió un puñado de historietas de terror muy entretenidas. El sello "Castle" que diferenciaba a sus productos eran sus particulares "gimmicks"; es decir, curiosos inventos "interactivos" que el avispado director introducía en sus estrenos, con el claro objetivo de atraer al intrigado espectador (y maquillar un poco los defectos de las películas, ninguna extraordinaria por sí misma).

El vivo de Castle con un par de amigos

Así, para House on Haunted Hill (1959), un gigantesco esqueleto de plástico, reclamo del film, se zarandeaba en las salas de proyección de vez en cuando; para The Tingler (1959), en la que un bicho que emitía descargas eléctricas y se acoplaba a la columna vertebral de sus víctimas, se diseñó un sistema voltaico en las butacas de los cines que aguijoneaba a los espectadores; en 13 Ghosts (1960), el público podía usar unas gafas especiales para ver los monstruos que salían en la peli, pero si estaban demasiado asustados podían apartar los visores y sólo veían a los aterrorizados actores ante el engendro de turno... Y hay muchos más ejemplos. Castle se forró gracias a su ingenio.


De todas maneras, curiosamente, la que es una de sus mejores películas, Macabre, contiene el "gimmick" más simplón: en un momento determinado del metraje, un reloj se apropia de la pantalla y una voz en off previene al espectador: salga de la sala si cree que su corazón es demasiado débil para resistir lo que se avecina. Asimismo, la publicidad del film aseguraba que la casa Lloyd´s, de Londres, entregaría un seguro de vida por 1000$ a los espectadores que viesen el film (previendo los posibles síncopes múltiples). El pillo de Castle estaba iniciando un interesante movimiento ¿intracultural?; hacer llegar el cine al público como un juguete o artificio de ocio con el que interaccionar. En definitiva, otra vertiente audiovisual para luchar contra la televisión, que en aquella época ya le iba comiendo mucho terreno al séptimo arte.


Pero bueno, y de funerales, ¿qué? Nada, que en Macabre, toda la modestia y falta de pretensiones de sus entretenidas películas se remata con una sorprendente escena final durante un entierro. Eh, es terrorífica, y la verdad bastante bien hecha, muy tomada en serio, apartada de las simpáticas coñas extracinematográficas.





5 comentarios:

xose pi dijo...

bien... GOAXXXXSS

Te has lucido. Me ha costado un poco leer todas las letras que pones, es que soy pequeño aún y estoy aprendiendo. Me gustan mucho los cartelillos y las afotos.

La verdad es que no me he visto casi ninguna de las pinículas que pones ahí... del siglo XXI no tienes nada?? He, he.

Apertiñas, colegui!...

Xp

José Goas dijo...

Siglo XXI, siglo XXI, ya sabes que yo vivo en el pasao!

xose pi dijo...

Pasao, tú si que estás pasao!!

Tremenda el dibu VIKINGO!.

Ayer, justo, me estuve viendo en la dos un "monográfico" de entrerramientos y funerales en el cine... Qué gracia. Después de leer tu post, me acordé!

Pusieron varias con el enterrador como parte de la película (como en el farwest, con el buitre en el hombro, casi) y otras eran con funerales y entierros varios.

Entretenido reportaje.... era del programa este de la guillén cuervo.

Por cierto:
Pelis del MARCA de cagalse:

Pacto de los lobos, Vidocq, novena puerta, La tienda, Naina, Tenebre, Bendición mortal, drowing ghost, house on haunted hill, escalofrío, creep, cube, premonicion, the ring, alone in the dark, el tren del terror, la muchacha del sendero, faust, creepshow... Y sí, todas con la versión en inglés.

Así que por 1.50€ quizás te puedas dar un capricho, he, he.

saudiños

pi



Ahh, y por si no te hacen demasiados comentarios, tienes desactivada la posibilidad de ANONIMO, o sea que hay que estar registrado pa comentar... supongo que ya sabías, no??

xose pi dijo...

La virgen... por fin has puesto la ventanita emergente de los c*******. Anda que no es bastante más cómoda y funcional.

Vaya que sí!

Gracias Goascito!

Ya puedo entrar y mirar los comentarios con algo más de agilidad. Ahora solo falta que curres, coñes!

A ver que otra paranoia se te ocurre pa la próxima. Ardo en deseos después de ver lo de los funerales!!

José Goas dijo...

A ver si un día destos me pongo y hago otro ciclo simpático.