martes 8 de junio de 2010

ROBIN HOODS (IX)

10. Robin y Marian - Robin and Marian (1976, de Richard Lester)

Vamos a ver, no es quizá la obra maestra que muchos proclaman, pero está muy bien. Y contiene momentos realmente inspirados. La historia es ya bien conocida: los últimos días de Robin Hood. El ocaso de la leyenda. Los héroes están cansados, aunque sieguen siendo héroes. En este cuento agridulce, melancólico, donde la aventura está en un segundo plano, el sentimiento es el protagonista. Richard Lester, en ésta, su mejor película, utiliza a uno de los héroes más legendarios para hacer una reflexión sobre la vida, dejando claro que al final es la amistad y, sobre todo, el amor lo que dota de sentido a nuestra existencia. El amor no vivido se intenta respirar a bocanadas.
Robin y Marian. Y todos los demás, por supuesto, compartiendo los similares escenarios y sentimientos de antaño. Pero de mayores.
Sean Connery y Audrey Hepburn componen una extraordinaria pareja y comparten los mejores momentos del filme, que decae, o pierde empaque, adquiriendo casi un tono paródico -muy Lester-, en los momentos de acción. Pobres señores, ya no tienen edad para andar por ahí asaltando fortines o batiéndose en duelo.
El final, por supuesto, es antológico: la flecha lanzada por el moribundo héroe marcará el lugar de su lecho eterno, que compartirá con Marian, la monja que amó a alguien más que a Dios.
Curiosidad: Richard Lester formó parte de la renovación del cine de aventuras clásico en los años 70, introduciendo héroes más cínicos, humor lindante con el "slapstick" y ambiente y acción más realista. Así, realizó su trilogía de "Los tres mosqueteros" con The three musketeers, The four musketeers (en 1973 y 1974, respectivamente) y The return of the musketeers (1989), y con Royal Flash (El cobarde heroico, 1975), basada en la novela del magnífico George McDonald Fraser, que narra una de las aventuras del inefable Harry Flashman.
(Continuará)