sábado 2 de julio de 2011

RARE NOIR (II)

Así que vayamos al grano. Hoy:
CRIME WAVE (1954), de André de Toth.

Esta historia de criminales, ex-criminales, agentes de la ley, atracos y secuestros, con la ciudad de Los Angeles como telón de fondo, es imprescindible. No nos encontramos en las maravillosas profundidades abisales de la serie B -es un film Warner de pleno derecho-, pero, incomprensiblemente, poca gente parece conocer la que es quizá la cumbre de la obra del húngaro André de Toth. No hace mucho que, gracias al DVD, el film se ha empezado a distribuir (allende los mares) así que esperemos que esta gran olvidada pueda quizá algún día codearse en la misma sala VIP con otras joyas del cine negro.

De Toth le muestra a Gary Cooper que el "Springfield Rifle" puede funcionar. Hicieron el western juntos en 1952.

De Toth, uno de los grandes tuertos del cine, conocido entre el gran público por su entretenida versión de House of Wax (Los Crímenes del Museo de Cera, 1953), me obsesionó hace un par de temporadas de tal manera que me vi obligado a engullir todo lo que pude conseguir de su sabrosísima filmografía (esto es, todo, excepto su sepultada etapa húngara). Su interesante autobiografía y su libro de entrevistas revelan a un tipo inteligente, humilde en el alcance de su carrera, con una vida rica en experiencias (pertenecía a aquella raza de artistas con un bagaje vital impresionante a sus espaldas, y con el talento para luego plantárnoslo en la pantalla con ese resultado lleno de frescura e inmediatez que el tiempo no logra borrar.)
Sus películas, que frecuentan el western y el cine de misterio, el drama y la guerra, son secas y sintéticas, con héroes en conflicto y villanos inigualables. No hay un estudio psicológico abotargado, sino una presentación de la maldad y el sadismo, de las debilidades humanas, muy particular, haciendo su cine muy identificable. Asimismo, su visión de la mujer es muy moderna y relevante, ya desde sus películas de los años 40. La vida de de Toth está llena de mujeres y matrimonios (e infinita descendencia), y Veronica Lake, icono del film noir, fue una de sus chicas.

Sterling Hayden en uno de los antológicos momentos con cigarrillo del cine

En Crime Wave el rodaje se llevó a cabo en escenarios naturales de Los Angeles, consiguiendo una atmósfera muy especial en diferentes momentos del día a medida que la trama se va desarrollando. La tensión y sufrimiento de la pareja (un inédito Gene Nelson y la preciosa Phyllis Kirk, a la que recurrió de Toth en otras ocasiones) se enriquece con el soñoliento amanecer de la capital o el crepúsculo amenazador en las calles en sombra.
Un ex-recluso en proceso de reformación es acosado por sus antiguos compañeros, un fantástico grupo de criminales (tomen nota: Charles Buchinsky (a.k.a. Bronson), Ted de Corsia -increíble villano con fantástico nombre-, Nedrick Young), mientras que un cansado y honrado policía sobrevuela el drama e intenta ver quién es quién (Sterling Hayden luciéndose y fastidiando a los actores que viniesen después para hacer el mismo papel).

Tarea 1 del curso de rare noir: Crime Wave.

2 comentarios:

moradoradafraga dijo...

Oops, mi comentario ha desaparecido. Anyway, me la estoy bajando. Me ha costado un huevo encontrarla en DD porque encima sólo me aparecía una de Raimi, que estuve por descargar también. Acabo de ver de qué va y no pienso ni molestarme en verla. La de Raimi. La otra ya está en el horno, lista para visionar el domingo.

José Goas dijo...

Sí, la de Raimi es una tontería tonta. Buen domingo con la de de Toth. Esa sí que es delicatessen.