miércoles, 6 de julio de 2011

RARE NOIR (V)

SHAKEDOWN (1950), de Joseph Pevney.

Joseph Pevney había hecho unas cuantas películas como actor de reparto -precisamente en películas negras como Nocturne, Body and Soul o Thieves´ Highway, en la segunda mitad de los años 40- antes de dar el salto a la dirección y enfilar su destino definitivo en el sendero del thriller y el cine de aventuras, sobre todo. A partir de los años 60 se recluyó en el más encorsetado, sanitized y previsible mundo de la TV (hoy las cosas han cambiado), pero sus carrera cinematográfica merece ser recordada por la energía y el suspense que destila en sus mejores producciones. No estamos hablando de un maestro del crime-thriller de la talla de Karlson, pero sí de un realizador prácticamente siempre entretenido y a menudo original en sus propuestas.


Pevney también se asignó un papel de reportero en Shakedown.

Y Shakedown, su primera película, es un gran ejemplo de lo que Pevney podía hacer: entretenimiento de primera clase. Lo que prima aquí es una trama llena de personajes que se van entrelazando unos con otros a partir de un diseño de piezas sueltas, para acabar engarzados en un click definitivo que pone un gran broche a una historia trepidante. El click y su doble sentido lo entenderán los pocos que han visto el film, que solamente circula por ahí en una copia de calidad infumable.


Howard Duff, rostro popular también en la caja tonta a partir del momento en que su carrera en el cine dejase de cuajar mínimamente, a mediados de los 50, encarna a uno de esos personajes despreciables que te encanta adorar; un periodista sin escrúpulos empeñado en trepar hasta la cumbre. En esta trama llena de vericuetos, pero simple y directa como lo mejor de los pulps, Pevney introduce elementos novísimos: uno de los protagonistas más inmorales que parió el cine, aderezado con un atractivo sexual inusitado en la época. Sorprende ver el efecto que Jack Early (Duff) provoca en las damas- teniendo en cuenta que hay que ser precavido a la hora de opinar sobre los insondables gustos de las mujeres. El sex appeal y el empaque de Duff no eran los de Gary Cooper o Errol Flynn, pero hay que darle lo suyo y admitir que el actor se luce y se come a todos en el film, y eso que se pasean por allí extraordinarios tipos como Brian Donlevy o Lawrence Tierney (incluso Rock Hudson en una de sus primeras apariciones, que dura segundos). Peggy Dow, olvidada hoy, pero atractiva e inteligente, compone un buen papel de enamorada incauta -pero no ingenua.

Tarea 4 del curso de rare noir: Shakedown.

(Continuará)

4 comentarios:

moradoradafraga dijo...

Te has superado. Ni te imaginas lo que me costó bajármela. Pero ya la tengo. Lista para ver. Mañana, hoy tengo que estudiar.

José Goas dijo...

tambien se aceptan contracriticas, by the by.

moradoradafraga dijo...

Lo sé, pero suelo ser bastante benevolente con el cine clásico/antiguo/chámalle X. A mí lo que se me da bien es criticar al de ahora, aunque me guste.
Ah! A ver qué hago cuando no encuentre una de las pelis! Será una gran puñalada a mi orgullo de megabuscadora! No sé si podré soportarlo. Y no es coña ¬¬

José Goas dijo...

Sí, sí, hats off to you por encontrar algunas de estas.